Estamos en la estación más fría del año y, durante el invierno, suele producirse un aumento de las enfermedades alérgicas e infecciosas transmitidas por virus y bacterias.
Este aumento ocurre principalmente porque pasamos más tiempo en lugares cerrados, con poca o ninguna ventilación. Además, las mucosas de nuestro sistema respiratorio tienden a irritarse debido al clima seco.
Algunas de las enfermedades más comunes durante el invierno:
Resfriados y gripe: La gripe es causada por el virus de la influenza y provoca síntomas como dolor de garganta y muscular, fiebre, secreción y congestión nasal. Estos síntomas suelen durar entre 5 y 7 días. En el caso del resfriado, los síntomas son más leves y duran un promedio de 3 a 5 días.
En ambos casos no existe un tratamiento específico, por lo que se recomienda que la persona resfriada o con gripe descanse y utilice analgésicos para aliviar los dolores y descongestionantes para despejar las vías respiratorias.
Rinitis alérgica: Se produce cuando la mucosa que recubre la nariz se inflama debido a una reacción alérgica. Entre los principales síntomas se encuentran los estornudos, la secreción nasal y el picor en la nariz. Los síntomas pueden ser temporales o durar varios días.
Las sustancias responsables de las crisis alérgicas varían de una persona a otra. Al tratarse de una enfermedad crónica, la rinitis alérgica no tiene cura, pero existen tratamientos que ayudan a controlar sus síntomas.
Sinusitis: La sinusitis también es una inflamación, pero además de afectar la mucosa, afecta los senos paranasales (estructuras situadas alrededor de la nariz). Generalmente provoca síntomas como dolor en la zona de la cara, dolor de cabeza y secreción nasal. Su tratamiento suele ser similar a las recomendaciones indicadas para la rinitis alérgica.
Cómo prevenir estas enfermedades:
- Evita los lugares cerrados y da siempre preferencia a ambientes ventilados y bien aireados;
- Lávate las manos con frecuencia, especialmente después de acudir a lugares públicos;
- Mantén una alimentación saludable, con una dieta rica en nutrientes, antioxidantes y minerales;
- Evita el contacto cercano con otras personas cuando estés resfriado, especialmente con personas mayores y recién nacidos.
Además de estos hábitos sencillos, se recomienda la vacunación anual contra la gripe. La vacunación es indispensable para las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones derivadas de la gripe, como la neumonía viral.

