Cada vez más personas se conectan y comparten información en las redes sociales. Sin embargo, surge una pregunta: ¿pueden estas nuevas formas de interacción y herramientas combinarse para mejorar nuestra salud?
Los estudios muestran que pueden ayudar a las personas a aumentar la práctica de actividad física y a controlar mejor su peso. Sin embargo, los investigadores han observado varios desafíos. Además, el uso de este tipo de tecnología puede ser especialmente importante para llegar a poblaciones jóvenes y/o a personas que viven fuera de los grandes centros urbanos, por ejemplo.
Aunque existen evidencias emergentes de que el uso de las redes sociales puede ayudar a promover cambios de comportamiento, es necesario realizar más investigaciones para comprender cómo mantener la participación de las personas en estas nuevas herramientas.
Fuente: AICR – American Institute for Cancer Research

