No importa tu edad, existen muchas maneras de mejorar la salud de tu cerebro, estimulándolo y manteniéndolo más saludable, con una mayor capacidad de razonamiento, memoria y aprendizaje. Son hábitos sencillos que puedes incorporar fácilmente a tu día a día.

Practica actividad física con regularidad: Hacer ejercicio regularmente aumenta el flujo sanguíneo hacia el cerebro y estimula el crecimiento de nuevas células cerebrales y las conexiones entre ellas, haciendo que nuestro cerebro sea más eficiente, adaptable y tenga un mejor rendimiento.

Elige los alimentos adecuados: Además de mantener una alimentación equilibrada, procura incluir en tu dieta: Omega-3 (una grasa beneficiosa para la salud cerebral, presente en pescados como el salmón, el atún y las sardinas, así como en nueces, col rizada, espinacas y brócoli); Frutas y verduras (son ricas en antioxidantes, sustancias que ayudan a proteger las células cerebrales); Té verde (es rico en potentes antioxidantes y su consumo regular puede ayudar a mejorar la memoria y ralentizar el envejecimiento cerebral).

Duerme bien: Este hábito es fundamental para mantener un cerebro saludable. La falta de sueño puede afectar la memoria y la creatividad, además de las capacidades de aprendizaje y pensamiento crítico.

Disfruta de los eventos sociales: Cultivar relaciones saludables aporta importantes beneficios cognitivos. Además, en las personas mayores, mantener una vida social activa puede ayudar a reducir el riesgo de deterioro de la memoria.

Estimula tu mente: Al igual que nuestro cuerpo, el cerebro también puede quedar “fuera de forma” cuando no lo ejercitamos. Algunos ejemplos de “gimnasia mental” son leer, hacer rompecabezas y resolver crucigramas.

Fuente: Harvard Health