Nunca es demasiado pronto para fomentar buenos hábitos en nuestra vida diaria. Los estudios demuestran que los niños que tienen obesidad tienen más probabilidades de padecer obesidad cuando sean adultos.
Por eso, hemos reunido algunas recomendaciones para los padres que quieren ayudar a sus hijos a llevar una vida más saludable y con una mejor calidad de vida.
- Reducir el tiempo frente a las pantallas y aumentar el tiempo de actividad física
Se recomienda que los niños y adolescentes realicen alrededor de 60 minutos o más de actividad física al día. Por eso, intenta llegar a un acuerdo con tus hijos: combinar el tiempo frente al televisor con 30 minutos de caminata o algún juego al aire libre. Con el tiempo, encontrarán una actividad que les guste más y este tiempo incluso podrá aumentar.
- Mantener los snacks saludables al alcance
Prefiere una alimentación rica en verduras, frutas y cereales integrales, y con menos alimentos de “comida rápida”. Por eso, deja estos snacks saludables a la vista y al alcance de los niños. De esta manera, podrán elegir opciones más saludables en lugar de alimentos procesados.
- Limitar el consumo de bebidas azucaradas
Al beber refrescos o zumos industrializados, los niños terminan consumiendo una gran cantidad de azúcar. Por eso, es importante tener alternativas saludables en casa. Mantén cerca botellas de agua o agua con gas (también con frutas) para sustituir estas bebidas.
- Hacer que los hábitos saludables sean divertidos
Invita a los niños a ayudarte en la cocina a la hora de preparar comidas más saludables, para que puedan aprender junto contigo.
Ayudar y educar a los niños sobre hábitos saludables puede animarlos a mantener buenos hábitos durante la edad adulta, reduciendo así el riesgo de enfermedades.
Fuente: AICR – American Institute for Cancer Research

