La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a finales de 2007, estableció el 2 de abril como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. La fecha tiene como objetivo informar y llamar la atención de la sociedad sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El TEA es un trastorno del neurodesarrollo que actualmente no tiene cura, pero cuyos síntomas pueden aliviarse mediante un acompañamiento e intervención adecuados y tempranos.
La concienciación sobre el autismo es el primer paso para construir una sociedad más comprensiva y acogedora para las personas autistas y sus cuidadores. Para contribuir a esta misión, necesitamos informarnos y tomar conciencia sobre el TEA.
El TEA puede observarse desde los primeros años de vida. Según la Sociedad Brasileña de Pediatría, el trastorno se caracteriza por “dificultades en la comunicación y la interacción social y por la presencia de comportamientos y/o intereses repetitivos o restringidos”.
Cabe destacar que el TEA presenta diferentes grados de severidad, por lo que es posible encontrar personas con cuadros considerados leves y otras con cuadros más graves, que pueden necesitar cuidados y apoyo especializados durante toda su vida. Desafortunadamente, muchas personas reciben un diagnóstico tardío de TEA, realizándose el diagnóstico, en promedio, cuando el niño tiene entre 4 y 5 años. El diagnóstico tardío puede ser perjudicial, ya que las terapias son importantes para su desarrollo integral.
Desafortunadamente, los prejuicios hacia las personas autistas siguen estando muy presentes en la sociedad debido a la falta de información sobre el trastorno. Por eso, es tan importante mantenernos informados, concienciarnos y ayudar a sensibilizar a las personas que nos rodean.

