El sobrepeso y la obesidad son condiciones que van mucho más allá de la apariencia. Involucran factores genéticos, hormonales, emocionales y relacionados con el estilo de vida. Cuidar tu peso significa cuidar la salud del cuerpo y de la mente.

Tanto el sobrepeso como la obesidad merecen atención, ya que pueden aumentar el riesgo de enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol alto y problemas cardíacos. La buena noticia es que, con acompañamiento profesional y pequeños cambios en el día a día, es posible alcanzar una vida más equilibrada y saludable.

Y para ayudarte a cuidarte aún mejor, hablamos con la nutricionista Tais Albuquerque, quien respondió algunas preguntas esenciales sobre el tema.

¿Cuáles son los principales mitos sobre la pérdida de peso que sueles escuchar de los pacientes?

«Todos los días en consulta es muy común escuchar a pacientes decir que “necesitan eliminar todos los carbohidratos” o “pasar hambre” para conseguir perder peso. Otros creen que los suplementos, tés o dietas de moda son soluciones rápidas y definitivas. Pero, en la práctica, esto no es cierto.

Los estudios demuestran que una pérdida de peso saludable y duradera se produce a partir de un déficit calórico gradual, lo que significa consumir un poco menos de calorías de las que utiliza el cuerpo, de manera equilibrada y progresiva, para que el organismo utilice sus reservas de energía, como la grasa corporal, sin perjudicar la salud, junto con cambios constantes en los hábitos alimentarios y el estilo de vida», explica la nutricionista Tais Albuquerque.

¿Cuáles son los primeros pasos que debe tomar una persona al recibir un diagnóstico de sobrepeso u obesidad?

«Suelo decir que el primer paso es entender qué hay detrás del aumento de peso: evaluar el metabolismo, los hábitos alimentarios, el sueño, el estrés e incluso el contexto emocional. Cada persona tiene una historia diferente, y esto debe tenerse en cuenta durante el tratamiento.

En lugar de realizar cambios radicales, el enfoque debe estar en ajustes graduales y sostenibles, como:

  • aumentar el consumo de alimentos frescos y mínimamente procesados;
  • mejorar el sueño;
  • incorporar actividad física de manera placentera y regular.»

¿Qué hacer cuando hay recaídas o dificultades para mantener el enfoque?

«Cuando un paciente me cuenta que ha tenido una recaída o que tiene dificultades para mantener el enfoque, siempre digo que esto es completamente normal. Cambiar de hábitos no es un proceso lineal: hay altibajos y las recaídas forman parte del camino. Lo importante es no considerar estos momentos como un fracaso, sino como oportunidades para aprender sobre nuestro propio comportamiento.

Siempre refuerzo que el secreto está en aceptar los tropiezos sin culpa, comprender qué los provocó y continuar ajustando el camino. Con el acompañamiento de un nutricionista y, cuando sea necesario, de un psicólogo, es posible mantener la motivación, el equilibrio y el enfoque a largo plazo.»

No existe un alimento ni una fórmula milagrosa: lo que realmente funciona es el equilibrio entre alimentación, sueño, actividad física y bienestar emocional.

Atención, padres: el cuidado comienza en la infancia

  • El sobrepeso y la obesidad infantil pueden afectar la salud física y emocional de los niños a lo largo de su vida. Presta atención a señales como aumento rápido de peso, cansancio durante los juegos o cambios de comportamiento. Mantener una rutina saludable en casa, con una alimentación equilibrada, un sueño adecuado y tiempo lejos de las pantallas, puede marcar toda la diferencia.

 

El ejemplo de los adultos es el mejor incentivo para que los pequeños desarrollen hábitos saludables.